El trabajo doméstico consiste en
actividades que se realizan dentro de los hogares y son necesarias para el
bienestar de sus miembros.
Las
trabajadoras domésticas se desempeñan en una gran variedad de tareas para
familias que no son la propia. Estas incluyen el aseo, cuidado de niños,
personas ancianas, enfermas o discapacitadas, así como labores de cocina,
jardinería e incluso atención de animales caseros.
Sin embargo, el trabajo doméstico
remunerado ha sido tradicionalmente subvalorado e insuficientemente regulado,
lo que ha llevado a situarlo como una de las actividades laborales donde se
registra un mayor déficit de trabajo decente.
El peso
de las jóvenes rurales ha disminuido, pero el trabajo doméstico sigue todavía
como una ocupación con una alta proporción.
Los datos obtenidos dentro del
proceso metodológico que realizaré a dos mujeres de mi zona residencial Isabel
y Domitila, señalarán una importante comparación del antes y después de las
intervenciones en pro de su labor como servidoras domésticas. Saber quiénes son,
de dónde vienen y como se sienten también son fundamentales para dar pie a éste
proyecto de motivación laboral.

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